ETA asesina a Maxi Casado

La banda terrorista ETA segó la pasada semana la vida del Funcionario de Prisiones y
vecino de la localidad de Santa Elena de Jamúz Máximo Casado Carrera


(fue la noticia que mayor conmoción causó en la comarca)

Semana de conmoción en Santa Elena de Jamúz tras el asesinato de Máximo Casado

«Nunca nos había tocado tan cerca» –se lamentaba el pasado miércoles uno de los vecinos de la localidad de Santa Elena de Jamúz, tres días después de que ETA acabara con la vida del funcionario de prisiones Máximo Casado vecino de este pequeño pueblo de noventa habitantes situado a escasos kilómetros de La Bañeza. Y es que a nuestra comarca, que en numerosas ocasiones se ha ve-nido solidarizando con las víctimas de los atentados terroristas de esta banda armada, nunca le había afecta-do tanto una de esas muertes. Máximo Casado era un amigo de Santa Elena, un vecino muy querido que ha dejado en su pueblo natal y en toda la comarca gran dolor entre familiares y amigos.

DOMINGO, 22

Su padre se enteró por la radio del atentado y pronto la noticia corrió como la pólvora entre el vecindario. El Ayuntamiento de la localidad, que se reunió el domingo 22 en sesión extraordinaria acordó tres días de luto oficial. Las banderas ondeaban la pasada semana a media asta, y tras los minutos de silencio del lunes y los actos a los que acudieron políticos de la comarca, entre ellos estuvieron el alcalde de La Bañeza José Miguel Palazuelo y el de Astorga, Juan José Alonso Perandones, el dolor seguía vivo entre las gentes de este pueblo.
«Somos pocos» –decía una anciana mujer «y nos conocemos todos». Máximo Casado había pasado su infancia en las calles de este pueblo, y las vecinas lo recordaban correteando entre los carros. Algunos no se podían creer la triste noticia «porqué a Máxi, porqué» se la-mentaba un hombre al que los ojos se le hacían agua. El dolor era inmenso, tanto que se respiraba. Rabia, tristeza y amargura eran las tres palabras que mejor podían definir el ambiente durante esta pasada semana en la localidad de Santa Elena de Jamuz.

DOLOR E IMPOTENCIA

Amigos y conocidos de Maxi no podían ocultar de sus rostros el dolor y la impotencia ante tan trágica muerte. Máximo Casado era un buen hombre y una gran persona, le definen algunos que estudiaron con él o que le tuvieron de compañero de clase o de fiesta. Otros decían de él que era trabajador y educado. Estudió magisterio y se tituló, pero trabajaba de Jefe de Día en la Prisión de Nanclares de la Oca, en Vitoria, a donde se había tenido que trasladar, como muchos otros, «por motivos de la vida» , para trabajar.
Padre de dos hijos, una chica de 10 años y un muchacho de 18 años que se encontraba haciendo la mili en el momento del atentado que acabó con la vida se su padre.
Su mujer, que esta semana anunció que abandonaba Vitoria, localidad en la que han residido desde 1.983, no se lo creía cuando la policía autónoma vasca (la ertzaina), le comunicó la trágica noticia.
«Mi marido acaba de salir para trabajar» dicen que fueron sus primeras palabras cuando la preguntaron por Maxi. Máximo Casado Carrera hacía unos minutos que hacía bajado en el ascensor, como todas las mañanas, desde su piso para dirigirse a su puesto de trabajo. Eran las 7.45 horas cuando se subió al coche, giró la llave y al ir a salir de la plaza de garaje sonó la detonación que despertó a todo el vecindario. Máximo Casado Carrera fallecía irremediablemente dejando conmocionada a toda la sociedad vasca y española, que se volvía a preguntar «¿Cuando dejarán de matar esos asesinos?»«¿Cuando llegará el fin de la violencia?
Se dice que este nuevo atentado, el vigésimo contra un leonés, fue la respuesta de ETA a la manifestación del pasado sábado día 21.

MANIFESTACIONES

Pero la gente, si eso era lo que pretendía ETA con este nuevo atentado, no se calló y volvió a salir con más fuerza, rabia y dolor a las calles de todas las ciudades del estado a manifestarse en contra de la barbarie terrorista. La Bañeza, Astorga, León. Ciudades grandes y pequeñas de toda la comarca, provincia y de todo el país, han vivido a lo largo de esta semana di-versos y emotivos actos –minutos de silencio, manifestaciones– en contra del terrorismo. Vitoria, la ciudad del atentado, se movilizó en masa. Y la localidad natal de Máximo, Santa Elena de Jamuz, lleva viviendo una semana de luto y dolor.
Los tres días de luto oficial concluyeron oficialmente el miércoles, pero los actos de condena y las muestras de dolor aún seguían presentes este sábado 28.



«Estamos hartos de tanta barbarie»
Santa Elena de Jamuz no olvidará fácilmente todo lo sucedido esta semana tras el asesinato de este jóven natural de la localidad, y tampoco podrá olvidar los gestos de solidaridad que les han mostrado desde toda la comarca.
A las primeras concentraciones tras conocerse el asesinato se sucedieron di-versos actos a lo largo de toda la semana, y este sábado día 28 tenía lugar en Santa Elena uno de los úl-timos y más multitudinarios. El Teniente Alcalde del Ayuntamiento de la lo-calidad abrió el acto de homenaje a Máximo condenando «la barbarie terrorista de ETA» . El representante municipal, emocionado, leyó un discurso, después se escuchó un poema de Goytisolo.
El silencio amargo envolvió una vez más los cuerpos de los allí presentes cu-
yas pancartas gritaban mudas «Eta no»,«Eta asesinos».


El domingo 29 en la parroquia bañezana de Santa María se ofició una multitudinaria misa por el eterno descanso de Máximo Casado a la que acudieron amigos y familiares y cientos de personas que expresaron su sentido pésame

Cientos de personas rindieron homenaje a Maximo el sábado 28 en Santa Elena
Poco a poco la gente fue llegando, y a las cuatro y media de la tarde del pasado sábado 28 de octubre dió comienzo en la Plaza Mayor de Santa Elena un multitudinario acto de homenaje a este vecino natural de la localidad recientemente asesinado. La gente, con su silencio, gritaba contra la intolerancia. Cientos de pancartas con el lema «Maxi, estamos contigo», «ETA Asesinos» y «ETA no» lo decían todo durante el amargo minuto de silencio que se rindió a la memoria de Máximo Casado. Después un representante del Ayuntamiento de la localidad leyó un comunicado de repulsa «a la barbarie terrorista» y de condena, y la voz de «Basta ya» volvió a pronunciarse.
Seguidamente tuvo lugar una misa en la que el obispo de nuestra diócesis, Monseñor Camilo Lorenzo, condenó a aquellos que acaban con la vida de otras personas, y tras la misa una vecina de Santa Elena leyó emociona-da unas líneas dedicadas a Máximo.

CALLE MAXIMO CASADO

El Ayuntamiento de la localidad decidió hacer Hijo predilecto de Santa Elena de forma postuma a Máximo Casado Carrera, a quien le van a dedicar la calle en la que él vivió y donde actualmente viven sus padres. La noticia la hizo pública un portavoz municipal al principio de esta multitudinaria ceremonia en la que estuvieron presentes amigos y familiares de Maxi, y mucha gente que le quería y apreciaba que no podía contener las lágrimas, además de políticos de diversos Ayuntamientos, y organismos provinciales y autonómicos. El domingo 29 a las 12.30 se ofició en la parroquia de Santa María de La Bañeza una multitudinaria misa por el eterno descanso de Máximo.

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